Llamarme

Responsable del fichero: Iberforma Business España S.L.U; Finalidad: envío de información; Legitimación: Consentimiento; Destinatarios: No se comunicarán los datos a terceros; Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos. Puedes consultar información adicional y detallada en nuestra Política de Privacidad.

Aptitud de los animales vivos para su transporte

Para realizar el transporte de animales vivos, uno de los requisitos más importantes es la aptitud de los animales. Consideramos que un animal es apto para el transporte cuando está en condiciones de realizar el viaje sin sufrir heridas o padecer sufrimientos innecesarios. Por este motivo, no se considerarán aptos para el transporte aquellos animales vivos que tengan lesiones, problemas fisiológicos o patologías importantes.

El transporte puede resultar molesto y agotador para algunas especies animales. Como consecuencia del movimiento en un vehículo, las variaciones de temperatura en el mismo y la relación con otros animales, pueden experimentar situaciones de estrés y nerviosismo que afectarán a su seguridad y bienestar. Por ello, la normativa en materia de protección animal establece las condiciones en las que los animales no pueden ser transportados, y otras en las que necesitan una atención especial.

Animales vivos no aptos para su transporte

Antes de realizar cualquier transporte, independientemente de la finalidad del mismo, los responsables deben revisar el estado de los animales que quieren incluir en el vehículo. Existen 4 situaciones principales bajo las que los animales no pueden viajar bajo ningún concepto:

1. Cuando no sean capaces de moverse ni mantenerse en pie por sí mismos.

Si un animal está tumbado y no es capaz de levantarse solo no podrá exponerse al esfuerzo de realizar un viaje. Excluiremos de la posibilidad de viajar a aquellos:

  • Que estén caídos y no puedan estar en pie sin ayuda.
  • Que sientan dolor al moverse. Podemos reconocer su dolor si tienen una respiración superficial frecuente, una postura anormal o arqueada, si la forma de andar es anormal y no pueden equilibrar el peso en todas sus patas (cojean o tiemblan).
  • Cuando no sean capaces de moverse sin ayuda o sin obligación.

2. Si tienen una herida abierta grave.

Las heridas abiertas son fáciles de reconocer. La consideraremos grave si:

  • Es profunda y se pueden ver los órganos internos.
  • Una herida quirúrgica se ha reabierto.
  • La herida es extensa y muestra signos de infección y afecta a la piel.

3. Cuando sufren un prolapso.

Un prolapso es un desprendimiento un órgano que sale al exterior. Suele ser del recto, del útero o de la vagina.

4. Con una debilidad fisiológica que no reconocemos físicamente.

Es decir, si el animal está débil pero no observamos ninguna herida ni le han diagnosticado ninguna enfermedad. En estos casos suelen ser:

  • Hembras embarazadas a punto de dar a luz. La duración estimada del embarazo en cada especie es: 280 días en vacas, 150 días en ovejas, 114 días en cerdas y entre 305 y 360 días en yeguas. Podemos intuir que han superado el 90% de la gestación si observamos goteo de leche de las mamas, vulva inflamada y relajación de los ligamentos de la pelvis y si está muy inquieta.
  • Hembras que han dado a luz en los últimos 7 días.
  • Recién nacidos con el ombligo sin cicatrizar o muy débiles como para soportar el traslado.

Situaciones comprometidas para el transporte animal

Existen otras patologías observables en los animales que podemos considerar peligrosas para realizar un transporte. Si un animal no está visiblemente sano y fuerte puede sufrir alteraciones en su comportamiento durante el viaje que deriven en enfermedad o empeoren su salud. Para considerar que la aptitud de un animal es la idónea para exponerlo a un viaje tenemos que ver que:

  1. Está activo y atento a los estímulos de su alrededor.
  2. Su pelo es brillante y no parece sudoroso.
  3. Respira con normalidad.
  4. Su condición corporal es normal (peso, postura…).
  5. No muestra signos de dolor como los que mencionamos anteriormente.

A continuación dejamos un listado de problemas con los que se recomienda no exponer al animal a un transporte. Para cualquier duda siempre es necesario solicitar la valoración de un veterinario. Éste será finalmente quien decida si el animal es apto para viajar con unos cuidados especiales, o si definitivamente es peligroso exponerlo a ese tipo de sobre esfuerzo.

Situaciones en las que los animales vivos pueden ver comprometida su salud durante un transporte:

  • Hemorragias.
  • Acumulación de gases en el estómago.
  • Delgadez extrema y falta de apetito.
  • Problemas en la piel. Algunos de ellos pueden ser contagiosos y afectar al resto de animales transportados.
  • Secreciones anormales. Es importante observar si pueden deberse a una infección.
  • Inflamación con aspecto enrojecido y caliente.
  • Vómitos o diarrea, que pueden aumentar con el traqueteo del vehículo.
  • Dificultad para respirar o respiración acelerada. Estos síntomas suelen agravarse en el trayecto.
  • Comportamientos anormales como depresión, nerviosismo o agresividad que no sea propia del animal.
  • Problemas en la visión, que pueden estresar a los animales al sentirse desorientados y asustarse con los ruidos y movimientos.

Lo más importante a la hora de planear un transporte de animales vivos es el bienestar de los mismos. Los responsables del transporte y los propietarios de los animales tienen la obligación de velar por el bienestar y la salud de éstos, además de la responsabilidad de no permitir que un animal sea transportado si no se encuentra en las condiciones óptimas. Durante la inspección de un vehículo de transporte de animales vivos, las autoridades revisarán el estado de salud de los animales, además de toda la documentación que el transportista debe portar durante todo el trayecto.

Para cumplir con las exigencias de la normativa de bienestar animal, los responsables de la carga, descarga y transporte de los animales tendrán que estar en posesión del certificado de competencia, conocido como certificado de transporte de animales vivos. Este documento es responsabilidad del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y está expedido por las Consejerías de las diferentes Comunidades Autónomas. Para obtenerlo es necesario superar un curso de formación de 20 horas sobre Bienestar Animal en el Transporte, impartido por una entidad autorizada como Iberf Agroformación.

20 enero, 2020

Iberforma Business España S.L.U, utiliza cookies própias y de terceros para mejorar nuestros servicios, elaborar estadísticas y facilitar la conexión con las redes sociales. Consulta la Política de Cookies. Si haces click en Aceptar consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la Configuración de Privacidad a través del enlace.

Privacy Settings saved!
Configuracion de Privacidad

Cuando visitas una web, esta puede almacenar y acceder a determinada información de tu navegador, principalmente en forma de cookies. Puedes controlar estos ajustes desde aquí.

Estas cookies son necesarias para que la web funciones y no pueden ser desactivadas.

Utilizamos estos datos para gestionar tu cesta y proceso de compra.
  • woocommerce_cart_hash
  • woocommerce_items_in_cart

Rechazar
Aceptar
X